DIABETES Y NATUROPATÍA

DIABETES Y NATUROPATÍA

La diabetes es considerada por la medicina oficial como y una patología de tipo crónico, irrecuperable y,

por tanto, crónica. No así desde el punto de vista de la naturopatía, que ve en ella una combinación de

factores de tipo físico-químico, de mala higiene vital, emocional, etc. Por tanto , la naturopatía al enfocar

esta disfunción de salud, trataría de corregir esos factores y, por tanto, devolver la estabilidad, normalidad

y bienestar que el organismo necesita. En casos, consiguiendo una recuperación completa y, en un

altísimo porcentaje, una mejora vital sustancial, al incidir sobre las causas subyacentes.

Cuando un diabético acude al naturópata, va a recibir orientación respecto a los motivos de su

enfermedad, recibir consejos alimenticios e higiénicos y, con ello, aprenderá a gestionar su desorden de

salud y obtener el máximo rendimiento de su vida.

Distinguiremos entre la diabetes tipo 1 o insulinodependiente y la diabetes tipo 2. En ambos casos la

gestión de la glucosa es inadecuada, en el primero porque un proceso de tipo inflamatorio de las células

beta del páncreas, ha desencadenado una reacción autoinmune, agrediendo a dichas células, en el

segundo, porque un proceso de ensuciamiento de los espacios intersticiales, ha generado una resistencia a

la acción de la insulina. A pesar de que la diabetes tipo 1 es más grave (por el daño celular recibido), en

ambos casos un procedimiento naturopático suele generar una mejor respuesta frente a la glucosa y, por

tanto, una sustancial mejora frente a la insulina. Por experiencia personal en consulta doy fe de las

reducciones de las dosis de insulina, después del procedimiento. La diabetes tipo 2, aunque complicada,

tiene mejor respuesta que la anterior.

Las pautas alimenticias recomendadas, requerirán de un buen aporte de nutrientes, entre ellos, ácidos

grasos (recordemos que los omega 3 intervienen directamente en el metabolismo de los glúcidos), zinc,

cromo, magnesio, entre otros. Quizás lo más interesante en la alimentación del diabético no sean los

nutrientes que aportemos (que lo son), sino los alimentos que se deben evitar o limitar para evitar, entre

ellos los alimentos refinados (entre ellos los ricos en azúcar y derivados) y altamente procesados, el

exceso de proteínas animales, los lácteos y trigo común (en algunos casos habrá que evitar todo el gluten).

Como norma general. Habrá que aumentar la ingesta de alimentos fresco y crudos, evitar los aceites

refinados y productos muy cocinados o preparados a altas temperaturas. Además de lo dicho, el diabético

debería incluir en su estilo de vida, un plan de ejercicio de acorde a su edad y estado de salud. La

fitoterapia es una gran ayuda en el control de la diabetes. Plantas como la travalera, la canela y la

gymnema entre otras, intervienen en el mejor metabolismo de la glucosa. Los alimentos ricos en fibras

retardan la entrada de la glucosa en sangre. Las plantas que optimizan el funcionamiento hepático (cardo

mariano, diente de león, alcachofa, desmodio, etc) se constituyen en aliados para evitar alteraciones

pancreáticas. Alimentos como el ajo y la cebolla y la levadura de cerveza son muy útiles también.

Con respecto a la comprensión del tipo de enfermedad que es la diabetes, recomiendo la lectura de la obra

de Jean Seignalet, “La alimentación o la tercera medicina”

Como todo camino de aprendizaje, se requiere de un instructor que oriente y sepa animar y pautar

personalmente, según las necesidades particulares, a cada persona. Es por ello que recomiendo la visita a

un profesional cualificado en naturopatía para la correcta ejecución de un plan que, en la mayoría de los

casos, va a aportar una mejora sustancial en la calidad de vida del diabético.

SALVADOR MOLINA CABEZAS

Presidente COFENAT MURCIA. Num. 1552

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